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VINCULACIÓN CIENTÍFICA
Una cooperación germano-argentina permitirá conocer qué contienen las partículas del aire
Investigadores del INQUINOA, instituto de doble dependencia CONICET-UNT, avanzan en una nueva etapa de colaboración con un laboratorio del país europeo para incorporar tecnologías innovadoras que ayuden a estudiar la composición física, química y biológica del material particulado presente en la atmósfera.
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¿Qué contienen realmente las partículas que respiramos? ¿Provienen de incendios, actividades agrícolas, polvo del suelo o incluso de microorganismos presentes en el ambiente? Dar respuesta a este tipo de preguntas es el objetivo en una nueva etapa de cooperación científica internacional entre el Laboratorio de Estudios Atmosféricos (LEA), perteneciente al Instituto de Química del Noroeste Argentino (INQUINOA, CONICET-UNT), y el Laboratory for Emerging Nanometrology (LENA) de la Technische Universität Braunschweig, en Alemania.
Como parte de esta iniciativa, el investigador del CONICET NOA Sur Rodrigo Gibilisco y el profesor Juan Daniel Prades -conmemorado con una Humboldt Professorship, una de las máximas distinciones científicas otorgadas por Alemania- participaron de una visita institucional a la sede de la Fundación Alexander von Humboldt, en la ciudad de Bonn. Allí mantuvieron reuniones con autoridades de la institución para analizar los avances en vistas y proyectar conjuntamente nuevas líneas de investigación entre ambos países.
"Dicha articulación combina las fortalezas de ambos grupos; el LEA aportando su experiencia en monitoreo de calidad del aire y estudios atmosféricos en Argentina, mientras que LENA poniendo a disposición tecnologías avanzadas para caracterizar partículas individuales y desarrollar nuevos sensores. La suma de ambas contribuciones nos dará información que ninguno de los dos grupos podría descifrar por separado", comenta Gibilisco. Se busca así una comprensión más profunda del aire que respiramos y de los procesos que vinculan la atmósfera con la salud, el ambiente y los ecosistemas.
Del monitoreo de la contaminación al estudio de la identidad de las partículas
Durante los últimos años, el Laboratorio de Estudios Atmosféricos del INQUINOA desarrolló una de las experiencias de monitoreo de calidad del aire más extensas del país, al generar información continua sobre material particulado fino (PM₂.₅) en ambientes urbanos, rurales y agroindustriales del noroeste argentino. Estos estudios arrojaron datos sobre episodios de contaminación asociados a distintas fuentes, entre ellas las quemas de biomasa, una práctica frecuente que libera cantidades significativas de partículas y carbono negro con efectos sobre la calidad del aire y el clima regional.
Sin embargo, conocer cuánto material particulado hay en la atmósfera constituye apenas el primer paso de este trabajo. "Si bien hasta ahora el foco estuvo principalmente en medir el material particulado en el aire, la nueva etapa será clave -explica el especialista- para estudiar también qué contiene cada partícula, cuál es su origen y cómo cambia durante su permanencia en la atmósfera". Para lograrlo, el proyecto incorporará tecnologías de vanguardia desarrolladas por el laboratorio alemán, orientadas al análisis de partículas individuales mediante herramientas avanzadas de nanometrología, microscopía y sensores de nueva generación, capacidades que complementarán la experiencia del LEA en monitoreo atmosférico.
Otro de los principales objetivos de esta nueva etapa se basa también en determinar la composición física, química y, en algunos casos, biológica de las partículas que circulan en el aire. "Es como pasar de contar cuántas personas hay en una ciudad a poder conocer quiénes son, de dónde vienen y cuáles son sus características. Ya no sólo observaremos la cantidad de partículas, sino también su 'identidad'; por ejemplo, tratando de comprender cómo evolucionan durante su transporte hacia la atmósfera”, aclara Gibilisco. Entre los temas de mayor interés se encuentran los bioaerosoles, es decir, microorganismos, esporas de hongos, polen y otros componentes biológicos que permanecen suspendidos en el aire y cuya dinámica aún presenta numerosos interrogantes científicos.
Una investigación con impacto para el NOA
El noroeste argentino constituye un escenario particularmente relevante e interesante para este tipo de investigaciones debido a la combinación de actividades agrícolas, quemas de biomasa, incendios, diversidad de ecosistemas y condiciones meteorológicas que caracterizan a la región. Comprende mejor la composición del material particulado en el NOA va a permitir avanzar en el conocimiento de los posibles efectos que tiene la contaminación del aire sobre la salud y el ambiente.
Al respecto, el especialista explica que no todas las partículas representan el mismo riesgo: “Diversos estudios muestran que, aun con iguales concentraciones de PM₂.₅, las partículas provenientes de la quema de biomasa pueden producir un impacto considerablemente mayor debido a su composición química. Por eso no importa solamente cuántas partículas respiramos, sino también conocer su constitución". Saber todo esto será útil para mejorar el monitoreo ambiental, aportar evidencia para el diseño de políticas públicas y desarrollar estrategias de prevención más precisas frente a los problemas asociados a la contaminación atmosférica.
La colaboración entre el LEA y el LENA cuenta con el respaldo de la Fundación Alexander von Humboldt, una de las instituciones más prestigiosas del mundo en la promoción de la cooperación científica internacional.
Además de impulsar proyectos conjuntos de investigación, la iniciativa contempla el intercambio de estudiantes e investigadores y el fortalecimiento de capacidades científicas entre ambos países.