CIENCIAS BIOLÓGICAS Y DE LA SALUD

Un estudio a cargo de investigadores del CONICET permite analizar cannabis medicinal sin depender de patrones controlados

Junto a especialistas de Universidad Nacional de Tucumán, desarrollaron y validaron un método de Resonancia Magnética Nuclear (RMN) capaz de identificar y cuantificar los principales componentes del cannabis, al margen de la necesidad de incorporar sustancias de compleja adquisición como el THC.


Un estudio a cargo de investigadores del CONICET permite analizar cannabis medicinal sin depender de patrones controlados (foto: parte del equipo a cargo del estudio). Gentileza: LISA.
Rocío de los Ángeles Figueroa, estudiante que obtuvo su título de licenciatura en Química presentando estos resultados en su tesina (foto: LISA).
Equipo de Resonancia Magnética Nuclear (RMN), instalado en el Laboratorio de Investigaciones y Servicios Analíticos (foto: LISA).

En las últimas décadas, el interés por el cannabis medicinal se consolidó como uno de los principales temas de la agenda sanitaria global, y este fenómeno se vio impulsado en parte por el incremento sustancial de nuevos estudios científicos. En nuestro país, en marzo de 2017, el Congreso Nacional aprobó la Ley 27.350 que regula el “Uso Medicinal de la Planta de Cannabis y sus derivados”. Desde entonces, la producción de preparados creció exponencialmente a fin de abastecer la demanda del sistema de salud, volviendo indispensable el control analítico del material vegetal para la elaboración de estos productos.

Frente a esta necesidad, el Laboratorio de Investigaciones y Servicios Analíticos (LISA) -dependiente del CONICET NOA Sur y de la Facultad de Bioquímica, Química y Farmacia de la UNT- logró estandarizar y validar técnicas avanzadas para el estudio de productos de Cannabis sativa, aspecto que abre la posibilidad para contar con análisis de laboratorio que certifiquen con precisión la composición de los aceites y derivados que llegan en última a instancia a los pacientes. Concretamente, desarrollaron un innovador método de Resonancia Magnética Nuclear (RMN) que tiene la capacidad de identificar y cuantificar los principales componentes del cannabis sin la necesidad de incorporar sustancias de compleja adquisición como el THC, que es como se conoce comúnmente al tetrahidrocannabinol.

La investigación, que se realizó con equipamientos y recursos propios del LISA gracias al financiamiento del CONICET NOA Sur, más el aporte del material vegetal otorgado por la Fundación Yungannabis, surge como resultado del trabajo final con el que Rocío de los Ángeles Figueroa obtuvo su título de licenciatura en Química bajo la dirección de Miguel Gilabert, personal de apoyo del Consejo. “Este protocolo validado no se agota en lo académico: sienta las bases para ofrecer un servicio de control de calidad accesible para pacientes, médicos y cultivadores; y a la vez, es un aporte concreto de la ciencia del interior en búsqueda de dar respuestas a una creciente demanda de la salud pública nacional”, considera Gilabert.

El problema de los patrones

Para analizar cannabis con las técnicas más habituales, como la cromatografía, los laboratorios necesitan disponer de patrones analíticos que son muestras puras de cada compuesto que sirven de referencia para ejecutar cualquier medición. Conseguir esos patrones en la Argentina no es algo sencillo, ya que varios cannabinoides -entre los que destaca el THC- son sustancias comerciales, y su compra implica atravesar distintos permisos y trámites largos y costosos. Pues bien, el reciente avance logrado por el LISA viene a resolver esa limitación por medio de la implementación de RMN. Utilizando un único estándar de referencia y una calibración electrónica, específicamente el método ERETIC, arribaron a la identificación y cuantificación en un mismo análisis del THC, el cannabidiol (CBD), el cannabinol (CBN) y sus formas ácidas nativas, THCA y CBDA, sin necesidad de patrones individuales para cada cannabinoide y sin alterar las muestras utilizadas.

Esta técnica confiere a la vez otra ventaja que la cromatografía gaseosa -el método más usado en la actualidad- no puede igualar. El mencionado análisis requiere calentar la muestra, y ese calor transforma las formas ácidas de los cannabinoides como el THCA en sus formas neutras, como el THC, por lo que el resultado no distingue la proporción de cada uno de estos componentes en la planta original. La RMN, por el contrario, al no necesitar de ese paso, sí permite diferenciar esa cantidad, aportando una lectura más fiel de la composición real del producto.

Se trata de un avance que va a permitir desarrollar estudios y análisis del cannabis medicinal que hoy tiene alta demanda mediante tecnologías de las cuales dispone el CONICET y la UNT, reduciendo costos y logística. “Por ejemplo, empleando un medicamento de venta libre como el paracetamol podemos cuantificar los canabbinoides sin la necesidad de tener que comprarlos con todo lo que ello implica, y aquí es donde radica una de las principales fortalezas del trabajo”, concluye Gilabert.

Referencias bibliográficas

Figueroa, R. A., Arrighi, F., Cattaneo, M., & Gilabert, M. (2026). Validation of ERETIC-based ¹H-NMR for the simultaneous quantification of cannabinoids in complex Cannabis sativa extracts. Magnetic Resonance in Chemistry. DOI: https://doi.org/10.1002/mrc.70135

Figueroa, R. A. (2024). Validación y comparación de metodologías analíticas por RMN para la cuantificación de cannabinoides en extractos de Cannabis sativa [Tesis de Grado / Tesina de Licenciatura en Química, Universidad Nacional de Tucumán]. Facultad de Bioquímica, Química y Farmacia. Dirigida por el Dr. José Miguel Gilabert Valero.

Figueroa, R. A., & Gilabert, M. (2024). Caracterización de quimiotipos de Cannabis sativa por Resonancia Magnética Nuclear [Resumen de presentación en conferencia]. Lilloa, 61(Suplemento), 98. VIII Jornadas Nacionales de Plantas Aromáticas Nativas y IV Jornadas Nacionales de Plantas Medicinales Nativas (JorAMed), San Miguel de Tucumán, Argentina.