En el marco del “Encuentro de Saberes sobre Salud Rural e Intercultural”, que tuvo epicentro en el Aulario de la Facultad de Ciencias Naturales e Instituto Miguel Lillo de la UNT y fue destinado a estudiantes y referentes de la ciencia y la medicina, se firmó una Carta de Compromiso Científico-Académica entre el CONICET NOA Sur, la Facultad de Medicina de la UNT y el Programa Sonqo Calchaquí. El propósito del acuerdo es establecer un marco de cooperación científica, académica, sanitaria y territorial, en búsqueda de orientar propuestas vinculadas con la salud comunitaria en los Valles Calchaquíes y en zonas de la Puna del noroeste argentino.
La rúbrica del documento estuvo a cargo del director de la institución de ciencia, Augusto Bellomio; la decana de la Facultad de Medicina de la UNT, Liliana Mónica Tefaha; el representante de Sonqo Calchaquí, Ricardo Sebastián Galdeano; y el director del Instituto Superior de Estudios Sociales (ISES, CONICET-UNT), Fernando Longhi.
De esta manera, las instituciones vinculadas se proponen articular esfuerzos para llevar a cabo proyectos de investigación; programas de extensión universitaria y vinculación territorial; actividades de capacitación, actualización y formación profesional; campañas de prevención y promoción de la salud; estudios epidemiológicos y sociales, entre otras iniciativas.
“Pensar en la intersección entre los problemas sociales y los de la salud siempre me pareció no solo interesante desde una perspectiva personal, sino sumamente relevante para dar saltos o pasos firmes en la producción de conocimiento”, señaló Longhi, haciendo referencia a la necesidad de plantear abordajes interdisciplinarios e interculturales. Asimismo, dijo que, aunque parezca una obviedad mencionarlo, el territorio y la cultura importan si lo que se pretende es conocer y entender las problemáticas propias de cada lugar, región y comunidad.
Finalmente, sostuvo que la firma de esta carta acuerdo “reivindica de alguna manera la existencia y la relevancia de distintas instituciones como el CONICET y las universidades públicas que se comprometen para interpretar estos fenómenos y ofrecer, en efecto, soluciones con base científica”.
Por su parte, la coordinadora del Colectivo Interdisciplinario e Intercultural de los Valles Altos de Catamarca (CIIVAC), Alejandra Korstanje, dijo que desde estos espacios vienen viendo que el tema de la salud en el campo, en las áreas rurales, en las áreas de montaña, en las áreas de poblaciones originarias, tiene otras características y otras perspectivas que deben ser incluidas y tomadas en cuenta como complementarias, no como alternativas, a la salud que es manejada por el sistema médico tradicional del Estado argentino.
“Gracias a la posibilidad de participar en un programa como Sonqo Calchaquí -agregó la investigadora del ISES y una de las principales promotoras de esta interrelación entre sectores-, donde se desempeñan médicos y médicas de todo el país para efectuar chequeos de salud cardiovascular a pobladores locales, como ocurre en el NOA, hemos visto que había situaciones en que podíamos ayudar y nos parece muy importante, entonces, combinar y entendernos en un diálogo de saberes entre Ciencias Sociales y Médicas y también de los pueblos originarios y tradicionales. Pensamos que podemos potenciarnos y trabajar juntos y juntas de una mejor manera posible para toda la población argentina, empezando por la montaña”.